Vuelo nupcial

No seas imbécil -le dijo Silvia riéndose- cómo vas a poder evitar soñar. Todos lo hacemos, nos guste o no. Aitor estaba preocupado. A sus habituales problemas para dormir se había sumado el de soñar intensamente cuando por fin se había dormido. Cada sueño lo volvía a despertar y el resultado era el de siempre: la sensación de caminar con chicle pegoteado en los pies al día siguiente. -¿Sabes qué pasa? No son sueños comunes y yo que soy bastante escéptico ...

Reto

Para esa noche, los cuidó con esmero: baños, exfoliantes, aceites y esmalte. Él había resaltado la belleza de sus pies. Ella le correspondió aceptando el reto. No imaginó que fuesen objeto de deseo. Tampoco que podrían dar y recibir tanto placer. Nunca, que con ellos intentaría protegerse. Jamás, que colgarían de su pulgar una etiqueta antes de cerrar la puerta.   Publicado en el libro Inspiraciones Nocturnas II Editado por Diversida

La saliva de un extraño

El gordo Roque empezaba con la cerveza cuando terminaba con el camión. Cuerpo enorme, corazón grande y recursos escasos, iba al bar por las tardes y volvía a la pieza zigzagueando, cerrando los ojos para no ver la angustia de las paredes sin fotos. La Rita ya estaba en el plano inclinado de la vida, masticando broncas por hijos que la recordaban cada tanto y friendo horas en el bar que le quedó cuando aquél se fue con la cocinera light. El caso fue que...