Reto

Para esa noche, los cuidó con esmero: baños, exfoliantes, aceites y esmalte. Él había resaltado la belleza de sus pies. Ella le correspondió aceptando el reto. No imaginó que fuesen objeto de deseo. Tampoco que podrían dar y recibir tanto placer. Nunca, que con ellos intentaría protegerse. Jamás, que colgarían de su pulgar una etiqueta antes de cerrar la puerta.   Publicado en el libro Inspiraciones Nocturnas II Editado por Diversida

Demasiada sal

La cuchilla, impiadosa, caía una y otra vez. La cebolla, rendida, exhalaba su aliento. Una lágrima llegó a su boca, y luego otra. Y otra. Y muchas más. Buscó aire fresco, pero no. Más, más y más fueron llegando. Demasiada sal –pensó- Demasiada sal. Es más fácil corregir la falta de azúcar Es más sano ponerle pimienta. Es intolerable que sea insípido. ...